Instantáneas del desvelo. 

La vida revelada en fragmentos

Fotografías que capto mientras camino la vida. Instantáneas de estos tiempos: canciones, poemas, rimas, runas, dudas, deudas, trasnoches, lecturas y sensibilidades. Una multiplicidad que desviste lluvias, multiplica tristezas absurdas y navega, desde los intestinos del tercer mundo, entre remolinos de sal y naves de fuego.

Imágenes expectorantes, empapadas de la miel del monte, envueltas en las gasas sedosas de la luz del plenilunio. Canciones, versos que se escapan de entre mis dedos, nieblas que se demoran en la memoria.

Fotografías que palpan la sierra y la llenan de nostalgias. Que se deslizan entre sueños agónicos, amores, desamores y esa somnolencia de los días que parecen repetirse mientras algo, imperceptiblemente, se rompe.

También hay ciudades que se cuecen en magmas de asfalto, fríos prometidos, calores venideros, humedad, escarcha, árboles desnudos, flores, naturalezas vivas y muertes latentes.

Todo aquello que miro y que, por alguna razón, se queda conmigo. Lo que la luz revela y el tiempo amenaza con borrar. Lo que intento rescatar del olvido, aunque sea por un instante.

Porque fotografiar también es escribir. Una manera de detener el mundo sin impedir que siga su marcha.

Instantáneas del desvelo

José Luis Colombini

Hay días en que las montañas también quieren desaparecer. Se cubren de nubes, esconden sus cicatrices y dejan que el cielo escriba, sobre sus espaldas, una historia que nadie termina de comprender.