El lugar donde el tiempo me reconoció
En septiembre de 2003 caminaba por la calle Leopoldo Lugones, frente al Parque Sarmiento, en la ciudad de Córdoba. No buscaba nada en particular hasta que me encontré con esa estatua: un guerrero inmóvil, con casco puntiagudo, lanza y escudo, como si hubiera sido arrancado de otra época y depositado, sin explicación, entre locales comerciales y...















