Jane Austen me cagó la vida
Entré a ver "Jane Austen me arruino la vida" con una mezcla de desconfianza y esa curiosidad morbosa que uno reserva para las tragedias anunciadas. Con una mezcla de sospecha y necesidad. Sospecha porque el cine romántico suele ser una estafa elegante; necesidad porque uno, incluso después de todo, sigue buscando algo que lo explique.











