El día en que empezó el viaje

08.09.2026

El 8 de septiembre de 1966 fue una fechas que uno recuerda aunque no haya estado allí. Esa noche, en algún lugar de Estados Unidos, una pantalla de televisión encendió las luces de una nave que todavía no existía en ningún mapa. El "Enterprise" apareció entre las estrellas y, con él, una tripulación que parecía llegar desde un futuro imposible: un capitán, un médico, un ingeniero, un oficial de comunicaciones, un piloto, un científico de otro planeta.

Era "Star Trek".

Sesenta años después, resulta difícil explicar hasta qué punto aquello fue mucho más que una serie de televisión. Porque Star Trek no solamente imaginó el futuro: imaginó que el futuro podía ser mejor.

En aquella nave había humanos y extraterrestres trabajando juntos. Había diferencias, conflictos, discusiones, errores. Pero también había una idea casi ingenua y, por eso mismo, extraordinaria: que el conocimiento podía ser más poderoso que la violencia; que explorar era preferible a conquistar; que encontrarse con alguien diferente no tenía por qué terminar en miedo.

Mientras otras ficciones imaginaban futuros llenos de máquinas, guerras y catástrofes, Star Trek imaginaba personas. Y ahí estaba su verdadera ciencia ficción.

Con el tiempo llegaron otras tripulaciones, otras naves, otras series, películas, novelas, personajes y generaciones enteras de espectadores. Pero algo permaneció intacto: esa sensación de mirar hacia arriba y pensar que allá afuera podía haber algo más. Tal vez por eso Star Trek nunca fue solamente una historia sobre el espacio. Fue una historia sobre nosotros. Sobre nuestra torpeza, nuestras guerras, nuestras fronteras, nuestros prejuicios y esa extraña capacidad que tenemos para imaginar un mundo que todavía no sabemos construir.

Hoy, 8 de septiembre, se cumplen sesenta años desde aquella primera transmisión.

Sesenta años desde que alguien dijo que el espacio podía ser un lugar para explorar y no solamente para temer.

Sesenta años desde que una nave llamada Enterprise salió de la pantalla y entró para siempre en el imaginario de varias generaciones. Y quizás todavía seguimos viajando con ellos. Porque algunas historias terminan cuando aparecen los créditos. Otras, en cambio, simplemente siguen su curso.

"Larga vida y prosperidad." 🖖

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