Aire
14.09.2026

Tu soplido envuelve los tiempos,
rozando las piedras de la historia.
Te siento
avivando el fuego de los puños cerrados,
que embriagan de lavanda y viento.
Te vistes de olvido
desparramando papeles,
como sueños que te siguen;
hasta donde los perros se quejan de la lejanía.
